24 de septiembre de 2008

Las olas viejas con resacas de la nouvelle vague

...Y el happy-end
que la censura travestida en voz en off
sobrepusiera al pesimismo del autor,
nos hizo ver
que un mundo cruel
se salva con una
homilía fuera del guión.

El incesante afán de volver, la necedad de quien lucha como intentando recuperar lo que ya sólo la memoria permite transformar en algo que se parece a algún recuerdo y que por las sutilezas del tiempo se convierte tantas veces en extravío. Y que el sueño es también vestigio y que soñando fue que se inventaron a los hombres y hubo veces que salió bien y hubo otras que no lo fue tanto. Y cuando despertó el cine estaba ahí. En la revista Empire nos echan la mano un poco con uno de sus interesantes -por inútiles- entretenimientos, esas listitas de best, greatest and something like that and stuff or something, que a mi me sirven para recordar algo de lo que falta por contar.